La fachada de FV's Industries se alzaba en el centro financiero de San Isidro como un coloso de vidrio templado y acero cromado. Para Beca, ver el logotipo de la corporación tecnológica más importante del país grabado en la entrada no era una novedad teórica, pero cruzar esas puertas automáticas vistiendo su primer sastre ejecutivo y cargando la carpeta de cuero negro que Armando le había entregado el día anterior, cambiaba la perspectiva por completo. El zumbido del aire acondicionado central