C66: No puedes seguir así.
Jordan lo contempló por unos segundos, y en ese instante, las imágenes de lo sucedido regresaron a su mente con una claridad devastadora. Recordó el momento exacto en que apretó el gatillo, el sonido ensordecedor de los disparos, y la caída de Matías y el policía. El peso de esas acciones lo abrumó de nuevo, y sin poder contenerse, comenzó a llorar. Sus lágrimas caían libremente y sus sollozos eran imparables, cada uno más desgarrador que el anterior.
Reinhardt, desconcertado por la reacción de