C57: Esto no debió haber pasado.
El cabaret se había sumergido en un profundo silencio después de que uno de los clientes descubriera a una mujer disfrazada de hombre. De pronto, unos pasos firmes se oyeron en el lugar, los cuales pertenecían a Reinhardt. Caminó entre la desconcertada multitud y su mirada se fijó de inmediato en la mujer que yacía en el suelo, con el cabello cubierto por una red para colocarse la peluca. Además, también llevaba un bigote falso. Sin necesidad de preguntar, entendió lo que había sucedido.
Con ca