Jordan salió de la oficina con pasos apresurados, en lo que su rostro denotaba cierta ansiedad y desorientación. Apenas cruzó la puerta, se encontró con Charlie, quien le lanzó una mirada inquisitiva, notando de inmediato el estado alterado del muchacho.
Charlie se quedó observándolo mientras Jordan se alejaba rápidamente por el pasillo. Luego, sin decir una palabra, Charlie volvió su atención hacia la oficina, donde Reinhardt lo esperaba. Reinhardt, con un gesto seco, le indicó que pasara.
—Ade