C195: Ya tienes gran parte del terreno ganado.
Jordan resopló, limpiándose de nuevo la nariz con un ademán torpe y lleno de molestia.
—Tampoco tienes que decirlo así —murmuró, sintiendo cómo el pudor y la amargura se entrelazaban dentro de su pecho.
Pero Simone no retrocedió ni suavizó su postura; al contrario, su voz sonó aún más segura.
—Pero es la verdad —insistió—. Tú lo quieres. Tú quieres a Reinhardt.
Jordan volvió a secarse la nariz, haciendo un gesto cansado, como si incluso la simple acción de enfrentarlo en palabras la desgastara.