C135: Eres una caja de sorpresas.
La habitación estaba impregnada de una tensión sofocante, con el ambiente avivado por el calor de la proximidad y el peso de lo prohibido. Sus respiraciones eran irregulares, como si ambos estuvieran atrapados en un torbellino del que no sabían cómo salir. Reinhardt se cernía sobre Jordan, y sus cuerpos se hallaban tan cerca que cada exhalación se mezclaba con la del otro, siendo sus movimientos guiados por un impulso que amenazaba con consumirlos por completo.
Entonces, de repente, el sonido d