C105: Me interesas mucho.
Isabella frunció el ceño con desconfianza mientras miraba a Zaid. Había algo en él que le resultaba extraño, inquietante incluso. Su forma de hablar y esa manera de sonreír con una serenidad que parecía más bien una amenaza velada, la hacían sentirse incómoda.
—No tengo por qué decirte mi nombre. No te conozco —respondió fríamente, procurando mantener su distancia.
Zaid no pareció tomarse a mal su respuesta. Al contrario, esbozó una sonrisa que hizo que la incomodidad de Isabella se intensifica