Mundo ficciónIniciar sesiónConnor solo tuvo que gritar una vez para que los cuatro hombres de Felipe atravesaran el corredor y entraran en el departamento.
—¿Lic.?
—No están… Malía y Sam… no están… —dijo Connor casi sin poder respirar.
Salió al corredor, sacó su teléfono y marcó el número de Malía, pero antes de que alcanzara el ascensor el sonido lo detuvo. El celular de Malía estaba sonando dentro de su propio departamento. Le hizo una señal a los hombres de Felipe y abrió la pu







