Mundo de ficçãoIniciar sessãoTenía que estar en el juzgado. Era un hecho y era mejor aferrarse a él que dejarse arrastrar de nuevo por todo lo que estaba sintiendo.
Se arregló lo más rápido que pudo y le dio su biberón a Sam. Ese día tenía la última vista del juicio y no podía faltar. Por suerte Malía había pasado una buena noche y cuando Connor se asomó a su habitación a las siete de la mañana, ya estaba senta







![Deseos prohibidos [18+]](/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)