40 - Yo fui su esposo...
La tensión en el ambiente era palpable. Ernesto y Anaís avanzaban por el pasillo, dejando atrás el caos que se había desatado en la Corporación Santana. Sin embargo, Jorge no estaba dispuesto a quedarse en silencio. Su ira y confusión lo dominaban mientras observaba la figura de Anaís alejarse junto a Ernesto.
Sin que Ernesto se diera cuenta, Jorge dio unos pasos rápidos y tomó a Anaís del brazo, deteniéndola en seco.
— ¡Anaís! — gruñó, obligándola a girarse para enfrentarlo.
Antes de que pudier