(31)
Los días y los meses pasaron con rapidez, como un soplo en el aire. Mi estómago ya era muy grande, siete meses felices de disfrutar a 324 dentro de mí, sin duda sufrí demasiado ya que necesitaba a alguien a mi lado en los tiempos difíciles, pero solo contaba conmigo misma y la ayuda de 324.
El restaurante termino de hacerse, cuando justamente 324 tenía siete meses. Mi alegría de saber que cocinaría y seria media jefe del lugar me hacía feliz, pero por otra parte me dolía mucho que el docto