Mundo ficciónIniciar sesiónLunes, 27 de octubre
Una vez en el auto con Dan y la otra mujer —ya olvidé su nombre—, les digo hacia dónde dirigimos e intento calmarme mientras veo las calles pasar con excesiva rapidez. Es increíble cómo ese hombre logra ponerme nerviosa, como si fuera alguien importante en mi vida. Nunca nadie me había hecho enojar con la velocidad con la que lo ha hecho él.
Bueno. A decir verdad, hacía tanto







