Mundo ficciónIniciar sesiónYo no lo estoy menos, sobre todo por el hombre vestido de blanco que camina hacia nosotros con una enorme sonrisa. Al fondo del área de descanso, donde ayer había un enorme sofá, ahora hay una mesa blanca con dos sillas en frente, decoradas con flores, y, atrás, más sillas, alineadas y algo apretadas entre sí.
—¿Qué haces aquí Spencer?
—Queremos que se casen —dice Amy, con esa inocente mirada.
<






