Mundo ficciónIniciar sesión—Las cosas pasaron como tú querías, abuelo. —Estiro mis piernas sobre el césped sin que me importe mucho ensuciarme. Con dos niños pequeños en casa y uno en camino, ya no me importa mucho eso, sobre todo si he terminado con mis obligaciones. Aflojo mi corbata y miro al cielo deseando estar pronto en casa con mi esposa y mis hijos—. Recuerdo que solías repetirme hasta el cansancio sobre los beneficios de la paciencia. Mi recompensa ta







