En la oficina de Elías, este se encuentra mirando fijamente al hombre frente a él, quién no ha cesado de reclamar por ser un mal amigo y por nunca considerarlo en absoluto.
- ¿Cómo es posible que haya sucedido todo eso en una semana en la cual me ausento y yo no me entero de nada? ¿No crees que es demasiada ingratitud de tu parte?
- No seas tan dramático, lo que sucedió es algo que puedo manejar por mí mismo. - Le responde Elías sin darle mucha importancia. -
- Si es así, ¿por qué no has he