Capítulo 38—Me gustas
Narrador
Llegando finalmente a esa área apartada del jardín a donde nadie se acercaba, Bárbara tomó asiento en la banca de concreto, y señalándole a Herodes que tomara lugar a su lado. Este permaneció en silencio por un instante. Aunque sabía que ese banco se encontraba allí, jamás esperó que fuera a ese al que su esposa se refería.
Ladeando la cabeza a un lado con una pequeña sonrisa, Herodes pronto tomó asiento a su lado y, contemplando la vista que tenían desde allí, e