Mundo ficciónIniciar sesión—¿Grasya?
La espalda se le tensó de golpe.Cada músculo se contrajo al reconocer aquella voz que había jurado no volver a oír jamás. Miró fijamente el mostrador de comida para llevar, negándose a girarse. Los pies clavados en el suelo, los ojos clavados en el mostrador, deseando que él desapareciera.Dio un paso más cerca y repitió su nombre, más cortante esta vez.—¡Grasya!Siguió caminando. Lo ignoró. Pero por el rabillo del ojo lo vio acercarse.






