Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Grasya se abrieron enormes. Intentó no escuchar, de verdad lo hizo… pero las palabras igual rebotaron en su cráneo. Siempre había sabido que el mundo de la mafia era brutal, pero oírlo discutido tan abiertamente justo delante de ella todavía le heló la sangre.
—Este hombre intentando resucitar el nombre Montecorvo… —La sonrisa de Helios se ensanchó, fría y burlona—. Tiene hierro en la columna, se lo concedo. Pero el cerebro lo tiene oxidado sólido. ¿Realmente cree que pue






