Cap. 122: Presentación en sociedad.
Las mentiras de Lisa se fueron dispersando entre los invitados de menor estatus; los murmullos llegaron a oídos de Reynaldo y Julia.
En los labios de Reynaldo se dibujó una leve sonrisa. El Alfa buscó los ojos de la mujer, clavó su mirada y levantó su copa. Lisa sintió su cuerpo helarse, algo no estaba bien; lo que no sabía era que su narcisismo la llevó directo a la trampa que Reynaldo planificó desde el día que se atrevió a castigar a su sobrina.
Justiniano subió al escenario con sus hijo