Cap. 111: La cena.
Después de todas estas confecciones, acompañó al anciano a la habitación, ya le había informado que se encontraba demasiado cansado para participar en la cena; en realidad, ya había tenido demasiado ese día para aguantar las caras amargadas y comentarios filosos que sabía que estarían presentes desde el primer bocado.
Al entrar en el gran salón comedor, la tensión era palpable. Alejandro estaba incómodo, pero debía informar a Estanislao sobre la ausencia del Gran Alfa Justiniano.
Alejandro: