“¿Por qué demonios cediste?” se preguntó al recordar lo ocurrido, Giovanni no solo había robado su primer beso… el idiota, la había tocado y acariciado en lugares que ni ella había osado hacerlo… se ruborizó al recordar… cerró los ojos y pudo sentir de nueva cuenta el calor corporal del chico y su propia respiración agitada… los poros de su piel se erizaron… recordó esa electricidad recorrer su cuerpo y la ronca voz del hombre hablarle… dejándole claro que era él quien se lo hacía… y después, p