—Lo estás…estas completamente nerviosa — le aseguró Giovanni al susurrarle al oído y ella cerró fuerte los ojos, intentó ignorar el estremecimiento que le provocó, no lo logró. —… y ¿sabes por qué?— volvió a cuestionar roncamente, esta vez lamió ligeramente el lóbulo de su oreja subiendo despacio por ella… Regina gimió y él sonrió complacido. —…porque te gusta… te gusta cada cosa que te hago…por eso es que quieres alejarte de mí, pero…no te lo voy a permitir — volvió a hablar y ella perdió el a