—Cualquiera diría que te gusta… pero solo juegas con ella ¿cierto? — la suspicaz voz de Fiama a su espalda lo hizo voltear a verla.
—¿Te importa? Lo que sienta o no por Regina no es tu maldito asunto…— respondió Giovanni con simpleza.
—¿Qué? — preguntó molesta ante lo poco específico de su respuesta y cuidando en todo momento que Giancarlo no viera más de lo que quería dejarle ver entre ellos.
—Cualquiera de las dos cosas, pero, tú no puedes saberlo ¿O sí? — confesó el rubio con burla y volvió