– ¿Sabes?…anoche Anthony mencionó por primera vez que le gustaría casarse conmigo — dijo ya sin aguantarse, mientras se recargaba en la puerta.
Regina abrió los ojos sorprendida y sonrió — Me da tanto gusto, Jane — dijo sinceramente terminando de colocarse su ropa interior, y proseguir a buscar su pijama.
—Nunca pensé que diría tal cosa — Se sinceró la castaña— ¡Vaya! Ni siquiera que lo pensara –
—Eres una chica única, y él no es un idiota para no notarlo — afirmó la pelinegra al finalmente abr