Quince días no era tanto…su mayor preocupación residía en su familia; los D´Santis eran personas sumamente correctas y moralistas…si había tan siquiera una sospecha de embarazo en Fiama…estaba condenado, su padre lo forzaría a casarse con ella, hubiese un hijo o no.
—Ah, ¡maldita sea! — mencionó Fiama al cerrar de golpe la puerta.
El imbécil de Giancarlo la estaba botando, no podía permitirlo…caminó directo a su habitación y buscó su móvil, tecleó un número ya bien conocido por ella.
No cont