Arianna
A pesar de que odiaba que Romeo me diese órdenes e intentase mantenerme alejada de Aquiles el mayor tiempo posible, no iba a negar que hacer el tonto un rato, en tanto iba a buscar papel para las impresoras, me sentaba bien. Porque desde hacía un par de días Lorena me seguía a donde fuese, tal como mi sombra y comenzaba a creer que sospechaba algo.
Imaginaba que esperaba encontrar algo que justificase poder ir a llenarle la cabeza a Romeo. Así que, debía mantenerme como pisando un c