Arianna
Me costó un minuto poder abrir los ojos, luego de despertar. Sentía que mi cabeza palpitaba y tenía la boca seca.
Finalmente, logré abrir los parpados y busqué la forma de incorporarme. Sin embargo, me resultó imposible. Parecía que un camión me había arrollado, me dolía cada músculo y hasta el último hueso. Aunque, nada se comparaba a lo mucho que me dolía el alma.
Tenía esa horrible sensación de haber salido de una horrible pesadilla. Solo que aquello no era un mal sueño, era r