Arianna
“El hilo que Ariadna dejó en la mano de Teseo (en la otra estaba la espada) para que este se ahondara en el laberinto y descubriera el centro, el hombre con cabeza de toro y le diera muerte y pudiera ejecutando su proeza, destejer las redes de piedra y volver a ella. Su amor”.
J.L. Borges. Los Conjurados.
Durante mucho tiempo, saberme con los brazos y el vientre vacío, me destrozó. Y creí que nunca iba a volver a sentir un dolor tan grande como el de comprender que estaba rota