Arianna
Sabía que Julia se encontraba en casa porque fuera estaba aparcado el monovolumen que tanto le gustaba presumir.
—No creo que sea buena idea —dijo Sofí sosteniéndome del brazo —. ¿No deberíamos ir a festejar o algo?
—Iremos a festejar más tarde, ahora necesito hacer esto —. Me incorporé para abrir la puerta del coche.
Esperaba que no notase el matiz de aversión y angustia que teñía mi voz.
—¿Con qué propósito? —Insistió, justo cuando acaricie la manecilla de la puerta par