PUNTO DE VISTA DE DERIAN:
El sonido constante del monitor cardíaco era una molestia con la que había aprendido a lidiar. El hospital tenía un olor a desinfectante que me resultaba insoportable, pero al menos me daba tiempo para pensar.
Pensar en Lina. En lo que estábamos haciendo.
En Dan.
No sabía qué era peor: el dolor físico o el tener que fingir frente a él. Cada vez que lo veía, quería mirarlo a los ojos y hacerle pagar. Pero no podía. No todavía.
El plan seguía en marcha.
Escuc