Milena se quedó paralizada por un momento y giró para mirarlo a los ojos con expresión serena.
—Si quieres cancelar el compromiso, solo dímelo directamente. No necesitas dar tantos rodeos.
Parecía tranquila y su tono era suave como siempre, pero Manolo sentía que algo no estaba bien con la mujer frente a él, aunque no podía precisar qué.
—Si estás de acuerdo, propón tú la cancelación. La razón, elige la que quieras —pensaba en Patricia; era imposible que se casara con Milena.
Milena sonrió liger