Laura lo encontró ridículo. Él podía hablar sobre ella y Santiago, pero ella no podía mencionar ni una palabra sobre su relación con Jenny. ¡Qué hombre tan autoritario!
—Laura, si regresas a Valle de Cristal, volveré a casa todos los días para cenar contigo. ¿Qué te parece? Si aceptas, olvidaré lo de la corbata que le regalaste a Santiago, borrón y cuenta nueva —dijo Miguel mirándola a los ojos con expresión seria.
Quería mantener a Laura a su lado. No le importaba humillarse un poco, mientras l