— El señor Soto tiene algo muy importante que discutir con la señora, ¿podría venir a la empresa? —La voz de Mario salió del altavoz y Laura arqueó una ceja: — Estoy ocupada con trabajo. Si su señor Soto tiene tanta urgencia, que venga él a buscarme al bufete. Si no es urgente, hablamos cuando termine mis asuntos.
Antes, si Mario la llamaba para que fuera a ver a Miguel, ella al instante dejaba todo y corría a verlo.
Para ella, Miguel siempre había sido la prioridad.
Pero ahora que iba a divorci