Miguel la había acusado injustamente, sin fundamento alguno. No era la primera ocasión en que la trataba de esa manera tan injusta, pero aun así, cada vez que ocurría le causaba un profundo dolor.
—¡Solo creo lo que vi personalmente! Anda a ver cómo está Jenny, ¡no me hagas decírtelo otra vez! —espetó Miguel con una expresión cada vez más severa y un tono helado que cortaba como cuchillo—. Y aún tenemos pendiente hablar sobre lo que se volvió viral anoche.
Laura sintió un escalofrío.
—¿A qué te