Capítulo 135
En la habitación no había señales de forcejeo: o bien Jenny conocía a sus captores y los siguió de manera voluntaria, o eran profesionales, guardaespaldas quizás, que actuaron con rapidez y eficiencia para someterla.

Miguel frunció el ceño profundamente.

Mientras tanto, en otra habitación, Patricia no podía quedarse quieta, revisando constante su teléfono.

¡¿Por qué no había noticias?!

¿Los habrían descubierto?

En ese preciso momento sonó su teléfono.

Patricia se sobresaltó demasiado y contestó
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App