La sala de espera del hospital St. Mary's se encontraba sumida en un tenso silencio. Alexei Petrov caminaba de un lado a otro como un león enjaulado, su semblante reflejaba una mezcla de angustia e impaciencia apenas contenidas.
—Cálmate de una vez, muchacho —la voz serena de Anatoly Petrov lo llamó desde el sofá donde se encontraba sentado— actuar de forma desesperada no solucionará nada y solo terminarás por causarte un colapso.
Alexei se volvió hacia su abuelo y dejó escapar un hondo suspiro