Patricio se paró frente al sofá, reflexionando sobre cosas relacionadas con Gloria.
De repente, escuchó pasos ligeros detrás de él. Patricio era un hombre lobo y tenía un agudo sentido del oído y el olfato.
Así, él supo de inmediato que era Gloria.
Patricio giró la cabeza. Al ver lo indecisa que estaba Gloria, comenzó a enfurecerse nuevamente.
Su lobo siempre enfatizaba que Gloria era su pareja, pero él nunca quería admitirlo. Odiaba aceptar que la mujer cobarde y humilde frente a él era su par