Mi corazón late frenéticamente mientras me quejo mentalmente porque ellos incluso en estos momentos piensen lujuriosamente cuando recientemente me han salvado de unos drogadictos abusivos.
‘Yo también soy así, porque caminé por mi propia cuenta hasta aquí.’ Me digo mentalmente.
— Debo marcharme, estoy muy herida y…
— Marcela, estás haciéndote desear mucho y eso solo hará que nos aferremos más a ti, al punto que sientas que te estamos asfixiando. — dice Nick.
— Ya me están asfixiando.
— Esto es