Mundo de ficçãoIniciar sessãoSabiendo que no puedo opinar si no sé todo lo que sucede, solo le doy mi consuelo en silencio, hasta que finalmente se calma. Es entonces cuando los dos nos sentamos a ver al lobo negro que parece tan real y temible que no parece la versión que recordamos de Hanna.
— ¿Cómo pudo ocultar algo tan grande? — pregunto y el señor Cassano suspira profundo.— Parece que ocultándose fue muy buena, entonces, ¿Por qué la






