Mundo ficciónIniciar sesiónSiendo sincera, tengo unas inmensas ganas de golpearles en el rostro a cada uno de ellos para borrarle la sonrisa que tienen. Pero, sé perfectamente que no puedo recurrir a la violencia si quiero mantener a salvo a Oscar y a Anne.
— Pero, tengo mis condiciones.— Marcela, no estás en condiciones de negociar.— Los que no están en condiciones de negociar son ustedes, chicos. Porque si tan desesperados están por saber de mi embarazo,






