Mundo de ficçãoIniciar sessãoAunque no los dejo agacharse por sus heridas, si les doy cosas para que lleven e incluso los perros llevan algo en sus hocicos, para distraerlos de cuantas veces han coincidido cuando quieren ayudarme y como ninguno de los dos quiere dejarme sola.
Así llevamos todo hacia la casa, donde nos despedimos bajo la promesa de que nos reuniremos a una fogata, mientras yo imploro que no sospechen más de lo que ya es evidente.Solo cuando estoy en el baño, respiro p






