Ethan.
Estaba bebiendo en un bar cercano a las cuatro de la tarde, pensando en todo lo ocurrido con Lilia.
Habían pasado dos días desde nuestro encuentro y quedé más destrozado que cuando huyó de la boda.
—¿Otro más? —preguntó el barman, al ver que me acabé el vaso.
—Sí, por favor.
Puse el dinero en la mesa.
¿Por qué lo hizo? ¿Por qué fue tan fácil para ella enamorarse de otro antes que de mí?
Y tenía que ser Chris, me sorprendió tanto su reaparición, aunque me recordó mucho al hombre que vi ju