Ethan.
Desperté somnoliento y con un dolor de cabeza descomunal. Tuve que restregar mis ojos porque no recordaba nada del día anterior.
¿Qué había hecho?
Estuve trabajando... Y luego Liz.
Oh.
—¿L-Liz? —balbuceé, al ver que la mujer estaba debajo de las sábanas.
No tenía dudas de que esa era una habitación de hotel por la moderna decoración. Me senté en la orilla del colchón blanco, tratando de no despertarla porque no quería que me viera.
¿Qué habíamos hecho?
Pronto, miles de imágenes generaron