Ethan.
Pasar mucho tiempo con Liz se estaba volviendo un poco extraño. Ella buscaba estar cada día conmigo en nuestro tiempo libre, ya que terminó consiguiendo un trabajo en la empresa de mi padre, en donde yo pronto sería el jefe.
—Oye, Ethan, ¿qué tal si vamos al bar hoy? Necesitas relajarte y dejar de pensar en Lilia —Ella se posicionó detrás de mí y masajeó mis hombros.
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo al sentirme terrible porque mi corazón le pertenecía a Lilia. Sabía que Liz tenía se