Juliette seguía observando con desconfianza a aquel hombre, no le gustaba ser cuestionada y menos aun por un completo desconocido.
— Mi nombre es Travis Durand, nacido y crecido en este pueblo de leyenda, ¿Con quién tengo el gusto de charlar? — cuestiono el joven rubio.
— ¿Porque piensa que le daré mi nombre a alguien que me agredió de la nada? — cuestiono Juliette ya completamente molesta.
— Porque lo apropiado es que cuando alguien te dice su nombre, des a cambio el tuyo — respondió el joven