Abriendo su laptop, le temblaban las manos de rabia. No quería borrar aquel post en donde todas las personas atacaban a su hermana, Aitana no podía estar por encima de ella, ella había nacido para que Aitana viviera siempre bajo su sombra y no al revés. Comenzando a llorar de impotencia, furia y descontento, la mujer borraba aquel post junto a todos aquellos comentarios hirientes. Le haría pagar a Aitana aquella humillación, y se la cobraría muy cara.
En una veterinaria al centro de la ciudad.