— No creas que te estas saliendo con la tuya Aitana, no vas a resaltar más que yo, agradece al señor Toledo por defenderte, porque de otra manera, hoy habrías terminado pidiéndome disculpas de rodillas, aún tenemos eso pendiente, así que nos veremos pronto. —
A punto de responderle con fiereza a su hermana, Fernando nuevamente se interpuso entre Aitana y Ainara.
—Señorita Mendoza, mi prometida no tiene nada por lo cual disculparse con usted, y no permitiré que lo haga, así que será mejor para u