28:

—Eres una…— musitó Ainara sintiéndose terriblemente consternada por aquello, y olvidándose de nuevo de fingir su enfermedad.

—Silencio, por favor, pasemos a sentarnos al gran comedor, allí tengo otro anuncio importante que darles. — dijo la señora Toledo sintiéndose incomoda por la mala relación entre las hermanas.

Fernando, cortésmente llevaba a Aitana de su brazo para gran furia de Alejandro que no daba crédito a lo que estaba pasando. Él y su hermano tendrían una larga charla sobre porque no
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