Un lamentable error, esa debía ser la causa por la que algún incompetente le había negado la entrada a Irum Klosse a las empresas Klosse, no había otra explicación.
«Rodarán cabezas», eso mascullaba Irum esperando a que Alejandro le contestara la llamada. Dos minutos y nada.
Llamó a Amaro Villablanca, su director comercial y actual CEO suplente.
—¡Irum, qué sorpresa! ¿Cómo has estado?
—Estoy afuera de la empresa y no puedo entrar. Soluciona esto de inmediato.
—¿Estás aquí?
—Es lo que dije.
—En