—¡Una fiesta! ¿Desde cuándo el jefe hace fiestas en su casa? ¿Qué podría querer celebrar en su estado?
—Nada de eso es asunto tuyo, Pepa. Lleva pronto estos aperitivos, ya casi es la hora.
El regreso de Irum a su casa había producido una pequeña revolución en el personal de servicio, que incluía dos sirvientas, un guardia, un conductor y un jardinero que iba algunas veces al mes. La adaptación de los accesos había comenzado hacía algunos meses, así como el traslado de su habitación y oficina